Maga “iaia Damiana”

 Ternura, protección y amor. Esos son los sentimientos que me contó Lorena, le provoca hablar de su abuela, la iaia Damiana. El motor de una gran familia que mantiene tan unidos a sus cinco hijos, sus diez nietos y sus dos pequeños biznietos.  

  Ha sido la primera vez que se ha parado sola frente a un papel a recordar aquellas tardes de verano aprendiendo a coser a su lado vestidos para sus muñecas, untar mantequilla de colores en el pan o saber diferenciar las frutas y verduras paseando por el huerto. Un ejemplo a seguir, fuerte, luchadora y sobretodo trabajadora a la cual recuerda haciendo siempre algo como un torbellino.  

   Reconoce que sólo le falta decirle te quiero, quizás no hemos nacido en la era de demostrar nuestros sentimientos y después de este día que compartimos juntas, estoy convencida que hará una pausa en sus ajetreados horarios, para tener la oportunidad que le faltó con su iaio de decirles que gracias a ellos, a sus enseñanzas y consejos es mejor persona. Valores que quiere transmitir a sus mellizos, que con tan solo un añito han disfrutado de la sonrisa de su bisabuela en un magnífico día que me invitaron a pasar con ellos.